minera

 

Claves

Por Julio Sodero (*)

 

 

 

Danza sobre la arcilla encendida
la añeja ilusión que el tiempo inflama
hasta formar el ojo del mundo
su aliada lámpara

Descubro el camino circular
inapelable
hasta abrir la cuenca mitológica
sus dioses
el nombre

Te he esperado hasta la embriaguez del llamado
y a sus puertas memorables lloraron
velados otoños
hijos del silencio.

Donde vive tu voz
desangro mi contrato de error y de olvido
al mar tajante
purpúreo
coral
de piel bajorrelieve.

Basta tu voz
para bajar el agua
alcohol de pájaros
plumas de metal para cortar el viento
hasta ser dueña de la hoguera
y sus trenzas marítimas.

Como quien desgarra el mármol
carne de tántalo
me hundo al sonido celeste y continental

Allí donde se bifurca
el adiós con el regreso.

 

 

 

 

(*) Escritor de Sierra Grande (1950 – 2005)