barrilete

 

Sueños barriletes

 

Por Carlos Ruiz (*)

 

 

El niño y el viento hicieron un trato

Cuando aquella tarde los dos se encontraron,

El viento venía muy suave soplando

El niño tenía aquel barrilete sujeto en sus manos.

Hizo mil intentos para remontarlo

Pero el barrilete volvía a sus manos.

 

El viento le dijo casi susurrando:

“Mañana en  la loma te estaré esperando.

Cuando te despiertes observa ese árbol

Que da a tu ventana,

Donde por las noches se posa la luna

Y duermen los pájaros.”

 

Observando el árbol se durmió aquel niño

Con el barrilete sujeto en sus manos,

Y no se dio cuenta que la luna llena

Se había posado

Y no se dio cuenta cuando entre las ramas

Durmieron los pájaros.

 

Pero a la mañana despertó al sonido

Del viento silbando.

El árbol le dijo que se levantara

Pues su amigo el viento venía a buscarlo.

 

 

El niño y el viento fueron a la loma.

El niño y el viento hicieron un trato:

El viento le dijo que  a su barrilete

Llevaría muy alto, como a ningún otro

Viera  remontado.

Solo le pedía que cuando estuviera

Pequeño en el cielo debía dejarlo,

Cortando del hilo atado a sus manos.

 

La pena del niño borró su sonrisa

Y puso dos lágrimas en sus ojos pardos

Mientras apretaba con todas sus fuerzas

Aquél barrilete sujeto en sus manos.

Ese barrilete que había diseñado

Con tanto trabajo debajo del árbol

Donde por las noches se posa la luna

Y duermen los pájaros.

 

Ese barrilete era como un sueño

Que había construido para remontarlo,

Sin cortar del hilo atado a sus manos.

Porque era su dueño y cuando quisiera

Podría bajarlo.

 

El viento le dijo que parte del trato

Sería una estrella que tarde o temprano,

Cuando él fuera grande vendría a guiarlo.

 

El niño tenía a su barrilete sujeto en sus manos…..

…..el viento soplaba esperando al niño

 que a su barrilete quisiera  soltarlo.

 

De pronto aquel niño  un tanto asustado

Dejó al barrilete volar con el viento,

Mientras aún el hilo estaba en sus manos.

 

Cuando miró al cielo vio a su barrilete

Junto al  Principito y Juan Salvador

Jugando en lo alto,

 

Decidió soltarlo confiando que el viento

Enviaría una estrella que tarde o temprano

Vendría a aquel árbol donde por las noches

Posaba la luna y dormían los pájaros.

 

Ahora que él es grande y está viejo el árbol

Su niño construye otros barriletes

Para remontarlos.

Entonces recuerda que todos sus sueños

Como barriletes decidió soltarlos.

 

Dejó de ser niño,

El tiempo ha pasado.

Sin embargo el cielo tiene mil estrellas

Que lo van guiando.

 

El niño y el padre hicieron un trato:

El niño construye sus sueños más caros,

Y el padre le ayuda a poder soltarlos.

 

Al llegar la noche desde la ventana

Observan el árbol donde todavía

Se posa la luna y duermen los pájaros.

 

Y juntos comparten un cielo estrellado.

 

 

(*) Nacido en Gaiman, vive en Trelew y estudió teología en Bs As. Desarrolla la tarea pastoral en las capillas galesas del valle. Casado con Marcela Aragones, quien es profesora de artes visuales y artista plástica.Tienen tres hijas un nieto. Confiesa que es aficionado a la escritura y que ha comenzado a transitar este camino con el placer de poner en palabras algunas cosas que se vinculan, en algún punto, con sus propias vivencias.