Portada Costumbres

 

COMENTARIO DE UN LIBRO RECIENTEMENTE APARECIDO
“COSTUMBRES DE DUENDES Y MÁS MENTIRAS” DE EZEQUIEL MURPHY (*)

“Costumbres de duendes y más mentiras” de Ezequiel Murphy es como la paleta de un pintor, sobre la cual los cuentos, en lugar de las manchas de óleo, ofrecen una policroma variedad de temática, estilo y extensión. Los veinticinco textos de variopinta condición se reúnen en cinco partes; que los agrupan con una cierta homogeneidad concordante con sus títulos: “Sobre los recuerdos”, “Anécdotas”, “Silencios”, “Algunas mentiras” y “Oficios”.

Si bien resultaría provechoso el análisis de cada uno de los relatos, queda ese placentero ejercicio en manos del lector. A efectos de concebir este comentario, bastará con elegir algunos textos para dar ejemplo de la creatividad del autor. Sin embargo, a fuer de que resulte más exhaustivo el muestrario, convendrá tomar sendas muestras de las diferentes partes enunciadas; selección un tanto caprichosa, ya que cualquiera de los relatos que componen el volumen, por lo parejo de su calidad, brindaría un buen ejemplo de sus méritos.

En “Alguien y los recuerdos”, un Diógenes criollo ilumina con su lámpara la verdad subyacente detrás del temor a los “aparecidos”; y enseña a unos chicos cuál es el más temible de los fantasmas: … el recuerdo es un arma terrible y útil, por eso los espectros persiguen a sus asesinos, persiguen las cosas inconclusas, no descansan mientras la memoria les de energía.

“Pronombres” es un gran juego de palabras, una apología y a la vez un reproche a la deixis, con sus virtudes y defectos; una muestra de la vaguedad de los pronombres que pueden obscurecer un discurso al pretender aclararlo o darle, incluso, una amenazante ambigüedad. Un recurso también interesante es el de dar nombres de números a los personajes, así como en una de las novelas de la “Trilogía de Nueva York”, Paul Auster da nombres de colores a los suyos.

“Sobre perros y poesía”, a caballo de un argumento desolador, describe en forma clara y precisa las posibilidades del lenguaje para el poeta; arbitrio del intelecto que le permite crear, a partir del mundo convencional que el resto de los mortales puede ver, un universo metafórico de mayor belleza. Porque, como dice Murphy, Cuando uno camina por la calle, puede que pase un perro, pero para el poeta:

Pasa cabizbajo en silencio mojado
triste cuerpo hambriento
ausente de cucha y collar
sordo de llamado
insensible de caricias.

“Mundo feérico” es sorprendente. Ningún adjetivo puede serle mejor impuesto que éste. Y queda ahí la apostilla. El cronista estaría ansioso por ampliar el concepto y avanzar sobre la inopinada trama; pero el eventual lector va a agradecer esta brevedad, que busca incentivar la curiosidad por conocer la historia y su desenlace.

“Sobre el caso N° 12” introduce plenamente la temática fantástica, aunque de un modo natural e inesperado, ya que aguarda, agazapada hasta último momento, para desconcertar al lector. Describe, por añadidura, esa esperanza optimista que anida en el fondo del ser humano, de poder enfrentar, y alguna vez vencer, a su adversario más extremo.

La obra que motiva el presente artículo fue presentada poco tiempo atrás en Rada Tilly; pero ya había sido expuesta con anterioridad durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en el otoño del corriente año. Esa exhibición inicial en la capital del país, fue la que originó la redacción de este comentario; y, a través de él, por carácter transitivo, tal vez genere que una cierta cantidad de lectores de este blog, aquellos que no conocieron el trabajo en otros ámbitos, puedan enterarse de la existencia de una relevante producción de la Literatura Patagónica. Esta situación ofrece un motivo más para impulsar la realización de tales eventos, en los que las provincias pueden mostrar a sus autores, hacerlos trascender más allá de los límites regionales y lograr que se incorporen al panorama literario nacional.

Esta no es la primera obra del autor, quién, según nos informa la solapa del libro, ya había publicado algunos cuentos y poemas bajo el título de “Boceto de un Prisma”. Sin dudas, después de leer “Costumbres de duendes y más mentiras”, se sienten deseos de obtener ese primer volumen, para disfrutar de más frutos de la viva y multifacética imaginación del artista comodorense. Y también, deseos de esperar que el escritor pronto dé a luz alguna nueva creación, para que se sume a las anteriores y, como ellas, permita deleitarse con su lectura.

J.E.L.V.

(*) “De duendes y más mentiras”, de Ezequiel Murphy. Secretaría de Cultura de la Provincia del Chubut, sin lugar de edición, 2014.