estacion de piedra

 

LAS ESTACIONES SE REPITEN

JARAMILLO

Por Cristian Aliaga (*)

 
 

Pararon los trenes y se acabó todo alrededor. Así, las estaciones se repiten, interminables, abandonadas, desde hace años. Son de piedra, les han ido arrancando las tejas del techo y las vigas de madera dura. Después empezaron a crecer los yuyos adentro, y al fin levantaron las vías en un negocio del gobierno. Uno viaja al costado de las vías desaparecidas, y ve la línea de estaciones solas junto al camino; abiertas al cielo, con los tamariscos que han plantado hace tanto tiempo, una secuencia perfecta que desde lejos es la promesa de lo que no está. Dicen que nuevos trenes irán desde Deseado a Las Heras y a Chile, o al Universo tal vez. Serán como estrellas en la noche, dicen, sea verdad o no; entonces abro una botella de caña quemada y me siento en el andén a verlos pasar a todos por la galaxia. Y si alguna vez subo al Rápido de la Noche no regreso más a la provincia, aunque, ¿a quién puede ocurrírsele que se detendrá acá, donde los cardos rusos celestes taparon hasta el tanque de agua?

 
 

(*) Escritor comodorense. Tomado de su libro “Música desconocida para viajeros” (Desde la Gente, Buenos Aires, 2009).