VUELVO A NEUQUÉN

 

Por Gladis Naranjo (*)

 

 

Muy desde lejos llega de mi infancia

un olor a pan fresco y cascarillas,

el beso de la abuela en las mejillas,

un largo atardecer… y la distancia.

 

La desmesura de tu resonancia

y el agua pura de tus maravillas,

el silencio del bosque en las semillas

rojizas del pehuén… y su fragancia.

 

Desandando el camino de mi vida

quiero volver a un tiempo de inocencia

que reciba mi faz encanecida,

 

triste protagonista de mi ausencia,

y cobije mi muerte… trascendida

al viento y la montaña de tu esencia.

 

 

 

(*) Escritora neuquina, radicada en la provincia de Buenos Aires. Este soneto fue premiado en el concurso literario de la SADE Dolores en julio del corriente año.