COMENTARIO DE UN LIBRO RECIENTEMENTE PUBLICADO

“LA MAREA” DE PABLO LOMBARD (*)

 

 

“La Marea” es una playa de San Antonio Oeste. Y “La Marea” es también el título del volumen de cuentos publicado recientemente por Pablo Lombard; cuyos relatos transcurren en esa localidad patagónica a orillas del mar. A partir de tres sucesos cotidianos – la pinchadura de la rueda de un auto, un velorio, una travesura infantil -, el autor desarrolla sendas tramas que apuntan al desamor, a la muerte, al miedo y la desesperación, como categorías universales.

En el primer relato, “Giros (La máquina de pensar en Gladys”), la acción está signada por las vueltas que desarrolla la indiscreta cubierta de un vehículo, que pone en evidencia ante todo el pueblo la ruptura sentimental del protagonista. En ese microcosmos no se necesita de redes sociales para difundir la noticia; basta ser visto al recorrer las calles de la ciudad o pasar por la plaza. A la desazón del novio abandonado, se agrega el agobio del calor de una tarde de verano; omnipresente a lo largo de la narración cuyo final llega como el alivio de un chapuzón en el mar.

“México 86”, el segundo cuento, divide su texto en partes encabezadas por colores (Celeste, Negro y Gris), que dominan la escena que se describe. Es una obra que detalla muy bien las sensaciones que puede sentir un niño enfrentado por primera vez con la muerte. Está formado por trozos de recuerdos, sobre todos visuales, narrados en una forma precisa; que permite ver con los ojos del protagonista las escenas que se suceden. El desenlace de la trama también llega, como en la anterior pieza, en tono de anticlímax.

Por su parte, la tercera historia, “Mudanza (La Marea)”, reseña los preparativos para una mudanza familiar, con todos los sentimientos que implica dejar un lugar donde se ha vivido. Pese a esa carga emocional es, en cierto modo, una actividad común, sin mayores complicaciones; que de repente se transforma en una tragedia. En este texto sobresale el empleo del diálogo, casi ausente en los anteriores cuentos, que revela una adecuada técnica; ya que se presentan naturales y espontáneos. Tiene un final semi abierto, aunque lo suficientemente cerrado para satisfacer al lector.

Los versos de Armando Tejeda Gómez que encabezan el volumen, tomados de su “Canción de las simples cosas”, da tal vez la clave para entender el numen creativo de Lombard: “Uno vuelve siempre / a los viejos sitios en que amó la vida, / Y entonces comprende /Como están de ausentes las cosas queridas”. Hay mucho de nostalgia en las palabras del autor; como un recuerdo permanente de otros días entrevistos a través de la tenue neblina del tiempo, que le otorgan una imagen plástica. Se refiere a un tiempo inicial (e iniciático) en el cual se descubre la muerte, el desamor y el miedo; pero también quizás, como contrapartida, el amor, el valor de la vida y el coraje.

La prolija edición, con una fotografía de Mariana Lombard ilustrando la tapa y una breve biografía del autor en la contratapa, autoriza la reproducción citando la fuente (buen recurso para lograr que los textos de un escritor, cuyos derechos intelectuales ya están de manera conveniente defendidos, puedan ser difundidos de modo libre; lo que resulta de especial importancia en la Patagonia). Abusando de dicha anuencia, se transcribe un párrafo completo de sus textos; breve muestra del estilo del autor:

“Apartado, en una habitación dentro de la sala, estaba el cajón custodiado por una enorme cruz colgada en el fondo y un montón de flores a los lados. Me quedé helado. No entré, miré desde afuera lo que sucedía sin entender demasiado. Había una sola persona acompañando la escena, apoyada en el borde del cajón lloraba mientras sostenía su mirada en el interior. Lo miraba a él, no había dudas. Él estaba ahí, pero a la vez no estaba. Era algo confuso y muy triste.”

Esperemos tener pronto más noticias de este escritor rionegrino, nacido en Luis Beltrán en 1982. Por lo pronto, quienes accedan a este libro van a poder disfrutar de una lectura amena; que ojalá sea sólo el preámbulo de nuevas obras de su autoría, las que serán, sin dudas, bienvenidas.

J.E.L.V.

 

 

(*) “La Marea”. Lombard, Pablo. La Cebolla de Vidrio Ediciones, Neuquén, 2017. Mail del autor: pablolombard@gmail.com. Blog del autor: www.nqnkuru.blogspot.com.