MORIR ENTRE RECUERDOS

 

Por Carlos Dante Ferrari

 

 

Si has de morir un día entre recuerdos
que no te maten ni el odio ni el espanto.
Que sean tus memorias como un canto
pleno de tiernas y dulces melodías.

 

Que no te duelan las deudas no pagadas,
las manos no tendidas, las caricias no dadas.
Que no te abrumen promesas incumplidas
ni citas olvidadas. Que no te acosen
las pérfidas distancias, los silencios absurdos,
los rencores sin pausa. Hoy has de construir
los cálidos momentos que añorarás mañana,
cuando llegue esa hora en que la muerte llama.
Que no hayas de evocar mohines de desprecio
ni la horrorosa imagen de mezquindades vanas:
esas miserias, lo mismo que el encono
son los peores verdugos para abatir el alma.

 

Si entre recuerdos mueres algún día
que el odio no te mate, ni el espanto.
Que sean las memorias como un canto
de acordes armoniosos para tu despedida.