UNA VISITA A LA FERIA

 

 

Del 26 de abril al 14 de mayo, en el predio ferial de la Sociedad Rural de la CABA, se realiza la 44ta Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Cabe señalar que aunque se denomina “Internacional”, la Feria también tiene una dimensión nacional. Es así que ofrece a las provincias un espacio para la ubicación de sus stands; en los cuales, además de la exposición de libros, tienen lugar presentaciones y otras actividades literarias. También está programado un “día de la provincia”; fecha en la cual se realiza un acto alusivo durante el que el respectivo estado puede presentar a sus escritores y sus obras. Existen distintos criterios respecto a la selección de los autores que se presentan en esta oportunidad, dado que el acotado tiempo disponible obliga a ello. Pero aquellos que no pueden estar en este espacio disponen aún del puesto oficial para difundir sus creaciones; lugar donde parece adecuado la mayor participación posible de autores y una amplia exhibición de la obra provincial disponible.

Como lo hace todos los años, Literasur se acercó a efectos de descubrir las huellas de la Literatura Patagónica en el evento.

Iniciando el recorrido por el Pabellón Ocre, asiento habitual de los stands de las provincias, se observa, en lugar destacado y con un amplio espacio disponible, el puesto de Tierra del Fuego; que fue premiado por su cuidadosa presentación en una edición anterior del salón. En el lugar puede encontrarse una informativa folletería. Entre las actividades previstas se encuentran la presentación de los libros “Bestiario de América” de Jorge Bernard, “Prisioneros del fin del mundo” de Silvana Cecarelli, “Gauchos en Malvinas” de Mario Beccaceci, “Legados fueguinos” de Cecilia Belloti y “Entre dos mundos” de Margarita Maldonado; ejemplares de los cuales, junto a otros, se exhiben en las vitrinas del puesto. Por fortuna, a diferencia de otras oportunidades, algunos de los volúmenes se pueden adquirir; facilitando la difusión de las letras fueguinas. También se presentará la revista cultural “Fuego”, actividad a cargo de Cany Soto; y tendrán lugar charlas y manifestaciones musicales y poéticas. Cabe destacar que el día de la provincia se realiza el 10 de mayo, a las 18 horas, en la Sala “Alfonsina Storni”.

A su lado, como mostrando la unidad patagónica, se halla el prolijo stand de Santa Cruz, donde además de exponerse los ejemplares de las publicaciones originales de las obras de Juan Hilarión Lenzi, encuadernadas en cuero; pueden verse, entre otros libros, los volúmenes que se presentarán en el stand en los días sucesivos: “Hermana distancia” de Mirta del Pino, “El cuerpo simbólico” de Alejandro Allochis, “Mil relatos y una vida” de Diego Ayaquintuy, “La vida a cuentagotas. A veces la magia sucede” de Marcia González, “Prostitución del Alma” de Sheila Lincheski, “Danza con fotos” de Osvaldo Mondelo: y los dos libros que tuvieron mención especial en el concurso de selección de obras a presentar en el acto oficial, “El después” de Rubén Martínez Cansina y “Desafíos que impulsaron la aviación” de Leonardo Wozniak. El día 11 de mayo a las 15 horas, en la Sala “Adolfo Bioy Casares”, se celebra el día de la provincia de Santa Cruz; oportunidad en la cual se presentarán las obras seleccionadas al efecto: “Poética” de Daniel Rasgido, “Mi Burbuja Ambiental” de Gregorio Mansilla, “La Manta de Retazos” de Blanca Alegre, “La deposición de Del Val y el Ascenso de Kirchner” de AA.VV y “Santa Cruz de hielo” de Andrés Berón y Luis Ferrarassi.

Adentrándose en los otros pabellones, se encuentra alguna que otra presencia de la Literatura Patagónica. Se destaca el stand de la Librería “Patagonia Sur”, nuevamente presente; un esfuerzo privado que todos los años expone un abundante material de la región. Además de permitir comprar el material de los autores sureños; facilita un espacio para que algunos de ellos puedan presentar sus libros y disponer de un sitio para firmarlos. ¿Qué otra oportunidad pueden tener muchos escritores australes para ofrecer sus obras en Buenos Aires?

Otro puesto donde se observan varios ejemplares con temas sureños, es el de la casa editora “Publicaciones Navales”. Ofrece diferentes títulos de temática sureña; muchos de ellos relacionados con el mar austral.

Una exploración atenta nos lleva a encontrar, aquí y allá, en las distintas editoriales, tanto de difusión masiva como de ediciones de autor, ejemplares de temática y/o autoría sureña. También se observa la presencia de algunos autores del sur en las actividades centralizadas que la institución responsable de la realización de la Feria; lo que puede ser consultados en el programa del evento que figura en la página de internet del salón.

La Patagonia siempre despierta curiosidad en el resto del país; y así lo sienten quienes se acercan a la Feria, deseosos de ver una muestra de la cultura de esa región. Leyendo los guarismos de los visitantes el año pasado, hablan de una concurrencia de miles de personas por día. Sin dudas, la Feria es una excelente vidriera para dar a conocer la Literatura Patagónica; no sólo a la Nación sino a otros países que participan de la misma. Además de ser un lugar de exhibición de las creaciones sureñas, también es un adecuado ámbito para conversaciones y acuerdos entre entidades e instituciones que pueden llevar estas obras a otras latitudes.

Parecería ser una oportunidad que hay que aprovechar, para el bien de los escritores -y también de las editoriales- regionales.

J. E. L. V.