LA CASA DEL RIFLERO

Carlos Dante Ferrari

 

 

En 2004 Verónica y yo viajamos a Gales para el lanzamiento de la novela “Y Gaucho o´r Ffos Halen” (“El Riflero de Ffos Halen”), que había sido traducida al galés por el reconocido escritor y dramaturgo Gareth Miles y publicada con el auspicio del Consejo del Libro de Gales (Cyngor Llyfrau Cymru).

Ese viaje nos dio ocasión de visitar las casas de algunos de nuestros antepasados. Fueron experiencias muy emotivas. Hoy relataré la referida a mi bisabuelo John Thomas Jones. Él había emigrado a la Patagonia en 1874 y años más tarde, ya radicado en la colonia, al tener noticia de la expedición en ciernes hacia los Andes, decidió alistarse en la Compañía de Rifleros encabezada por Luis Jorge Fontana.

Según nuestra información, su casa estaba en Ynis Môn (Isla de Anglesey, para los ingleses), cerca de Llandonna. El dato adicional era que se la conocía con el nombre de “Ffynnon oer” (manantial frío). Gracias a eso y a la generosidad de Ivonne Owen, que nos trasladó en su auto hacia la isla para efectuar la búsqueda, tuvimos la fortuna de encontrar la vivienda y ser recibidos por sus actuales dueños, un arquitecto inglés y su familia. Milagrosamente, la construcción de piedra con techo de pizarra se mantenía en pie después de más de 150 años. Recuerdo que lloviznaba y mis mejillas también estaban húmedas.

Ellos nos permitieron acceder al interior y allí pude ver el gran hogar en torno al cual se congregaba la familia para cocinar, compartir las tertulias y abrigarse del frío. También nos dejaron visitar los pequeños dormitorios en la parte superior. Todavía no me había repuesto de la emoción y ya nos disponíamos a irnos cuando el arquitecto me preguntó: “¿Quiere ver el manantial?” y sin esperar respuesta nos condujo hacia atrás de la casa, donde fluía un ojo de agua que se deslizaba por una pequeña zanja natural hasta el borde del risco, para desaguar finalmente sobre la playa. Sobre el alto barranco podía verse, en la orilla opuesta, la lejana costa irlandesa. Desde ese paraje galés había partido hacia América el futuro riflero.

Jamás olvidaré esos momentos. Ese mismo día traté de cristalizarlos en el poema que aquí acompaño.

 

FFYNNON OER (*)

A mi bisabuelo John Thomas Jones

En “Ffynnon Oer” llovía
esta mañana
cuando le devolví tus pasos
de viajero.
Pude reconocer la casa
al borde del peñasco,
la permanencia intacta de los muros
de tu solar primero.
Centelleaba el rocío en las pizarras
del milagroso techo.

Al ingresar,
vi el gran fogón de piedras cenicientas,
la viga transversal
de sólido madero.
Te imaginé sentado
en la penumbra
frente a los crepitantes leños,
soñando con distancias imposibles
más allá del estrecho.

Tu vieja casa aún está de pie
sobre el rellano.
En el traspatio
el frío manantial sigue fluyendo
en callado reguero,
mientras desliza sus aguas hasta el risco
para llorar tu nombre
tan lejano.

En “Ffynnon Oer” llovía esa mañana
cuando le regresé tus pasos
de viajero
y en la capilla vieja de Llanddona
un coro silencioso
cantaba tu destino
de riflero.

(*) “Manantial frío”