FINITUD

Por Susana Beatriz Arcilla

 

 

Atraviesas el espacio ignoto lentamente, con cadenas que toman tus tobillos. Vas siendo despojado de tus movimientos y pensamientos cotidianos. Es un pasillo de neblina amarillenta. Apenas puedes avanzar con una lámpara herrumbrada. Tu brazo ya no la puede sostener. Y vas perdiendo las creencias y los valores más atávicos. Un sopor se hace cargo de todos tus comandos. Cuando te quieres, apenas, rebelar, ya estás atrapado en un tiempo ajeno que te aliena. Ya estás embriagado, fuera de ti. Y te han atrapado para siempre… Ahora viene la muerte, disfrazada de dorado glamour, que te toma para llevarte a otro pasillo. La puedes ver y tocar, no es la parca negra y desdentada con el tridente filoso. Es una musa que te seduce. Ya estás en un angosto camino, te escoltan por viejos ladrillos mal revocados. Sientes que estás bajando hacia el centro mismo de la Tierra… Ya no sos, tampoco los tuyos son…