COMENTARIO DE DOS LIBROS RECIENTEMENTE PUBLICADOS

 

“DES/VISTIENDO PALABRAS” (*) Y “ALUMBRANDO NOSTALGIAS” (**)
DE PABLO LAUTARO (*)

 

 

El escritor patagónico Pablo Lautaro publicó recientemente un par de obras, que dedica a los dos géneros en los que ha incursionado. En “Des/vistiendo palabras” puede accederse a su poesía; en tanto “Alumbrando Nostalgias” muestra su prosa. Quién conoce el estilo de Lautaro, del cual hay varios ejemplos en “Literasur”, hallará en estos volúmenes un buen motivo para reencontrarse con la palabra precisa y la claridad conceptual de la escritura del neuquino.
Las setenta y siete poesías de “Des/vistiendo palabras”, se agrupan en cinco partes cuyos títulos indican una afinidad conceptual; aunque sin excesiva rigurosidad taxonómica. Ellas son “Aromas de mujer”, “Grito social”, “Des/vistiendo poesías”, “Desnudando al amor” y “Terra / palabra”. Queda fuera, a modo de proemio, el poema “Decisión”; que parece obrar de exhortación al lector para seguir al poeta en sus pasos (es decir, en sus palabras):
Libera tus sueños como lluvia / Abre tu corazón a pesar de las heridas
Escucha al viento a pesar de su inclemencia / Aprende a hacer silencio a pesar de ti mismo
Como bien señala María Gutiérrez, la impecable prologuista que analiza e introduce el libro con Arte y conocimiento, el autor “Necesita manifestarse y lo hace con un lenguaje poético connotativo, encriptado a veces, a la libre interpretación del receptor…”. Sus poemas, descubre Gutiérrez, están libres de métrica, rima y puntuación; y muchos de ellos tienen un recurso estilístico común, casi oculto, que coincide con el juego de palabras del título, “Des/vistiendo palabras”. Se trata del empleo o supresión del prefijo “des-“. Según la RAE, significa negación, inversión del concepto, incluso privación; y a su vez puede denotar afirmación, exceso o demasía. Su uso se manifiesta en las líneas de “Despegar”: “..te descubrí / entre madreselvas / descalza…”. O en los títulos “Des/concierto”, “Amor desolado”, “Des/purificarse”, “Desamparo”, “Desamparado”, “Desazón”. Y también en los versos de “Desnudos”:
… cuando han despojado / todos sus pudores
Desarropados / Desprovistos de miedos…
Por su lado, las piezas narrativas de “Alumbrando Nostalgias” se reúnen en tres partes cuyo común denominador obedece a un respectivo subgénero literario. “Alumbrando cuentos” aduna narraciones breves, “Alumbrando micro cuentos” junta estas brevísimas prosas a las que Lautaro es tan afecto; y “Cartas” presenta una interesante recopilación de ficción epistolar.
Los cuentos cortos de la primera parte del libro tienen una temática variada. Algunos se basan en situaciones donde priman las relaciones familiares, otros rondan lo fantástico, unos más se acercan a la trama policial… Como siempre, resulta difícil elegir una entre las diversas creaciones que se ofrecen; ya que todas se destacan por algún motivo. Pero a fuer de dar un ejemplo de la técnica de Lautaro, se transcribe un párrafo de su relato “Las manos de mi abuela”:
Eran mágicas. Contenían en sus rasgos, todas las manos. Las de la creación, manos alfareras que modelaban la vida y los sueños. Las campesinas, araban el suelo de nuestra infancia y sembraban con su música la esperanza para que todo fuera mejor…
Respecto a los micro cuentos, su brevedad los hace de lectura rápida y entretenida. Tienen sus curiosidades, como el caso de “Villarrica en cien palabras”, escrito exactamente con cien palabras. O “In Foco”, que con nueve palabras se aproxima a los famosos micro relatos de siete palabras de Monterrosso y de cuatro de Luis Felipe Lomelí. Para muestra, se copia completo uno de ellos, “Alma”:
Se levantó medio aturdido, algo le punzaba en la sien, no lograba quitar de su cabeza la imagen visceral de Violeta sollozando perdón. Era Él mismo quien yacía tendido en medio de un charco de sangre… No pudo hacer nada, el alma se había despedido de su cuerpo.
Queda como un sitio especial el dedicado a las cartas ficticias; un género poco practicado del cual en la Literatura Patagónica existe el ejemplo de la novela “Todo eso oyes” de Luisa Peluffo. Las epístolas de Lautaro ofrecen una variedad de personajes que revelan su personalidad transmitiendo ideas a su corresponsal; incluyendo una que recibe el propio autor y otra que él dirige a sus amigos.
De manera acertada señala Dante Medina en el Prólogo: “Luminosos estos textos de Alumbrando Nostalgias de Pablo Lautaro, destellantes, con una virtud difícil de conseguir y una característica que el lector aprecia mucho en la Literatura: son amenos…”. Sin dudas, la amenidad de la prosa es una de las cualidades que más resalta al leer los textos.
Cabe agregar que la impresión de ambos volúmenes es muy correcta; con buenas ilustraciones de tapa y contratapa. El detalle de las solapas con abundante y útil información será bien recibida por quien gusta de recorrer las librerías buscando novedades; pues permite conocer la obra y el autor con una rápida ojeada.
La obra de Lautaro, con cuatro libros en su haber – pues a estos dos de ahora deben agregarse “Huellas”, poesía, del 2009 y “Retratos”, narrativa, del 2011 -, ya puede considerarse de una solidez tal que se integra en forma holgada al corpus bibliográfico regional; al que es de esperar que el escritor siga contribuyendo para enriquecer la Literatura Patagónica.

 

J. E. L. V.

(*) “Des/vistiendo palabras”, de Pablo Lautaro (Ediciones Con Doble Zeta, Neuquén, 2018)
(**) “Alumbrando nostalgias”, de Pablo Lautaro (Dicit / Ediciones Con Doble Zeta, Neuquén, 2017)

Nota: el autor agradece al Sr Gastón Maina la amabilidad de traer desde la Patagonia los ejemplares de los libros empleados para hacer este comentario.