POLVO MOJADO (PLAYA MAGAGNA)

Por Cristian Aliaga (*)

 

Una tras otra, las playas abandonadas por aquello que la civilización llama turismo contienen lo elemental para vivir o morir de hambre. Variadas maneras de enfrentar lo inevitable, la soledad, bajo las mareas que sacuden la seguridad, el confort que no existe sobre la arena pelada, polvo mojado que traerá desazón para los débiles, orgullo para quienes sean capaces de oler el poniente sin más fe que su propia cáscara. Lejos del Trópico, las manos del agua imponen respeto y furor por la luna nueva, los roqueríos donde anida el pájaro que alcanzará a vernos morir, la inevitable sonoridad del grillo que anuncia gracia y sobrevivirá a la tempestad. No vendrán ladrones hasta aquí, serían devorados por la desesperación, pero estamos nosotros, ladrones de fuego escaldados por el incendio de las ciudades. Seremos robados por nuestra propia pasión.

(En la casa del poeta Debrik Ankudovich)

 

 

(*) Escritor chubutense. Este texto es de su libro “Música desconocida para viajes” (Ediciones “Desde la Gente”Cruz del Sur, Buenos Aires, 2009).