EL VIEJO MOLINO

Por María Julia Aleman de Brand (*)

 

 

 

Allí estás, como abuelo venerable
patriarca sin edad, fértil granero,
un menhir del trabajo del pionero
con destino de trigo inevitable.

 

De tu rueda el rumor inseparable
se arrulló Trevelin, cuando primero
la espiga maduraba su harinero,
su tibio corazón de pan deseable.

 

Rebasando tu sombra bienhechora
se agrandó la colonia promisoria
más allá del trigal y de la aurora.

 

Pero sigues allí… Ya eres historia,
tu pueblo del molino te atesora
¡monumento a la fe, resto de gloria!

 

 

(*) Poeta chubutense. Este poema es de su libro “Soy poesía, búscame en el Sur” (Editorial Asociación de Escritores del Oeste del Chubut, Esquel, 1993).