BRILLA LO QUE NO EXISTE

Por Cristian Aliaga (*)

Nos guían en la ruta como espejos, estrellas que han existido; pero apenas son reflejos, astillas, vidrios, trozos de metales, ventanas esparcidas que el ojo no divisa. Son estrellas, entonces, aún guardan el brillo de lo que han sido antes de la destrucción. Pedazos de chapa que fueron techo para cobijar a quienes han muerto o huido, hierro retorcido que era una torre para medir, aspas de molino que se destruyeron antes de que el agua apareciera. Fragmentos de botella de las que bebían con avidez en el desierto, vehículos descalabrados sobre caminos que taparon los arbustos. Brillan a nuestro costado, al frente y atrás de nuestra ruta como si en el reflejo de cada objeto desahuciado viviera el ánima que siempre ha de precedernos. El ánima de lo que existe o no, es lo mismo.

(Puerto Santa Cruz)

(*) Escritor chubutense. El texto es de su libro “Música desconocida para viajes” (Instituto Movilizador de fondos Cooperativos, Buenos Aires, 2009)