POR LOS QUE LLEGAN

Por Sandra Pien (*)

La ciudad quedó tan lejos
las manos de mujer
y el viento tan cerca.
Cuál es
la fragancia
de la flor
más bendita
el poema
de este suelo.
Nuestras sombras
se confunden ascendiendo
entre las hogueras murales
en los ojos al renacer.
He aquí la buena nueva
la madre roca
trae el pan de hoy.
Con las palmas abiertas
percibiendo el verbo enérgico
nos entrega la savia del origen
el secreto glacial
de la ilusión primera.

(*) Escritora de Buenos Aires. Vivió en El Calafate, donde produjo una parte importante de su creación literaria; como el libro “Patagonia. Rumbo Sur” (Editorial Vinciguerra, Buenos Aires, 1998), de donde fue tomado este poema.