“TESTIGOS OCULTOS EN LA PATAGONIA” (*)

UNA NOVELA DE OLGA STARZAK

Desde que se ha puesto de moda el término “spoilear” (del inglés “spoil”: arruinar) aplicado a quienes nos revelan por anticipado el argumento de una película o una novela, “arruinándonos” el placer de enterarnos por nuestros propios medios, se impone más que nunca la obligación de tener mucho cuidado al comentar o reseñar una nueva obra literaria.

Con esta prevención y a fin de no brindar pormenores más allá de lo prudente, nada mejor que aproximarnos al contenido de la novela acudiendo a las propias palabras de la autora en el prólogo, donde ella misma nos anticipa:

El escenario que elijo para desarrollar la trama de este cuen­to largo que resulta una novela corta, pertenece a la Patagonia Argentina, una región de la que forma parte la zona que habito. Un sitio privilegiado en el mapa del mundo. Un lugar cualquie­ra que podría ser otro pero es la Villa Traful, en la provincia de Neuquén, a mil kilómetros de mi Trelew natal. 

Los protagonistas recorren como mochileros el sur del país ago­biados por un destino que los destierra de la protección laboral; están inmersos en una tregua que se permiten, en una aventura que los seduce. En ese transitar se devela y develan el más bajo de los instintos humanos, la afición al poder, los intrincados meca­nismos de la violencia. Y, como eje central aparece su relación con el otro. Entonces se entrevé el erotismo y la sexualidad que, aquí como en la vida, cobran relevancia.

En efecto, los personajes de esta historia son un par de amigos que cierto día deciden hacer una experiencia como mochileros.  A no dudar, los jóvenes abrigan las lógicas expectativas propias de ese tipo de excursiones: paisajes bellos, hermosos paseos, los goces de la vida al aire libre. Lo que no han previsto es la posibilidad de toparse con una interferencia inusual: la presencia humana, las relaciones de  vecindad, a veces nos enfrentan con conductas imprevistas, frente a las cuales no sabemos cómo reaccionar.

En una carpa cercana a la de los protagonistas está acampando una pareja.  Los jóvenes entablan trato con ellos, sociabilizan y comparten algunos momentos agradables en aquel escenario de bosques y montañas. Todo parece ir muy bien, pero… 

Y aquí nuevamente es la propia autora quien nos devela el núcleo problemático que da pie a lo central de la trama:

Las prácticas amorosas se inmiscuyen en lo cotidiano de la existencia de los personajes, se escapan de los cánones sociales y rasgan los límites de la patología sexual. El riesgo y la amenaza están presentes, se observan y se anuncian hasta donde el rumor del lago se funde con el piar de las aves. Están latentes como el ritual del agua reflejando la alevosía de las montañas; como el sol que brilla al mediodía y la luna que aclara la noche.

¿Qué es lo que sucede en la intimidad de esa carpa? ¿Qué se experimenta al ser testigo oculto de una conducta anómala? ¿Hasta qué punto debemos mantenernos prescindentes?

Como bien lo anuncia el texto de contratapa, “En esta novela la autora explora con habilidad las zonas ocultas del deseo amoroso, los intrincados vericuetos de la perversión y el riesgo que conlleva aproximarse a esas cornisas de la psicología humana. Una trama atrapante, que mantendrá al lector en vilo hasta el último minuto.”

Hasta aquí la reseña. Contar más detalles sería caer en el “spoiling”.

(*) Novela – Testigos ocultos en la Patagonia / Olga Beatriz Starzak. – 1a ed – Córdoba : Tinta Libre, 2018. 74 p. ; 22 x 15 cm. ISBN 978-987-708-367-5