LAS VOCES DE LA CORDILLERA

POEMA 7 (CANOA YÁMANA…)

Por Jorge Sánchez (*)

Llámala, canoero fueguino.

Luna del fin del mundo.

El camino de plata que lleva 

              al reino de las sombras,

cuando se apaga la lumbre que brilla

en el vientre de tu medio mundo.

Llámala, canoero perdido.

Un puñado de cenizas amargas,

sólo sal y mar, mar y sal,

                           luna definitiva.

Secreta corriente que te aleja del hogar,

que te acerca al universo blanco…

Llámala, pescador.

               En esta noche austral

vagas en tu mínimo refugio de corteza

y el canto de despedida acompaña

a tu mundo a la deriva.

                            Ya no hay nadie.

Otras lunas inmensas –como esta luna-

se llevaron a los otros de la raza.

Canta, canoero, la canción última.

Tu sangre y tus cenizas se entregan

                             mansamente

             a la luna yámana,

faro de los dioses, vientre antártico,

                           luna hermana.

(*) Escritor de El Bolsón.